«Me gusta» ir de bares. «Me gusta» relacionarme con gente. «Me gusta» divertirme. Ser ignorado, ¿«me gusta»?
«De vez en cuando, me permitían colar alguna que otra canción mía, de las acumuladas durante años en un caótico cuaderno con nombre de mujer»
«Comencé a disfrutar, sin remordimientos, de una nueva versión de mí mismo. No quería que Ana volviese a mi vida. No quería que me bloquease de nuevo.»
«Durante años, mi único objetivo había sido hacerle feliz, cumplir sus sueños. Dejarle vivir a través de mí. Pero ahora que estaba solo, nada tenía sentido.»
Los abuelos cuentan muchas historias a sus nietos. Cuentos sobre princesas, fortalezas, dragones y nubes. ¿Qué les querrán decir?