Vivimos en un país de bares pero, a la hora de tomar una caña, la compañía es lo más importante. ¿O no?
Cuando alguien se esfuerza por organizarte la vida, no cumplir con sus expectativas puede convertirse en la causa de todas tus desgracias.
Si no es oro todo lo que reluce, plantearse cambiar de juego puede ser fundamental para ganar la partida.
Desproporcionado, romántico y dicharachero. Así era el Ratón, el vecino más peculiar del barrio.
Por mucho que se las juzgue si no son «perfectas», madre no hay más que una.